jueves 27 de noviembre de 2008


El 12 y 13 de diciembre de 2008 Miriam Ocariz organiza su ya tradicional rastrillo bianual. Esta vez en su nuevo taller, en Astrabudua. Miriam lo organiza como un encuentro entre amigos, con pinchos, música y vino. Una gozada: comprar ropa de diseño ideal a precios de mercadillo y encima en un ambiente cool. Para quedarse a vivir allí. Puedes comprar un montón de piezas por menos de 100 euros y sus famosas camisetas de algodon blancas con sus personales dibujos caligráficos por 20 ó 30 euros. Todo son sonrisas y buen rollito!

martes 21 de octubre de 2008

Inspiración

Fin de semana de Angeles de Charlie. Tres amigas en un momento que nunca volverá a repetirse. Un instante cargado de emociones, de miedos, de presentimientos, de inseguridades... Proyectos que se inician, planes inciertos. El futuro enfrente. En unos meses todo cambiará y el fin de semana de angeles de Charlie no se repetirá. Será diferente.

jueves 27 de diciembre de 2007

Un vuelo se retrasa

El vuelo se retrasa. El viajero se impacienta. Se levanta a cada minuto. Increpa a la azafata. Está perdiendo su precioso tiempo. Se aferra al móvil. Busca en su pantalla diminuta la válvula de salida a su angustia. Compartir su desgracia, contar a otros su desdicha. Protesta frente a varias ventanillas. Busca airado al responsable del responsable. Nadie le ofrece respuestas. Sólo esperar. Se resigna y piensa en cómo aprovechar su tiempo. Decide tomarse una caña. Compra algunas revistas y periódicos. Está rica la cañita; se pide otra. Lee esas noticias que, con las prisas, solo había ojeado a medias. Su mirada vaga a través de las enormes cristaleras. Los aviones despegan veloces y aterrizan despacio, describiendo círculos sobre la pista mientras el sol se va elevando. La megafonía ininteligible lo acompaña. La cadencia de la voz metálica lo acuna y adormece... Se deleita en admirar cada mujer que pasa a su lado: indias vestidas con coloridos saris, mujeres de negocios con tacones de aguja, árabes tocadas con velos. Se divierte con las gracias de un niño que da sus primeros pasos bajo la atenta mirada de sus padres. Quizás sus abuelos esperan en otro continente para ver el espectáculo del que él está siendo testigo. De pronto siente, sorprendido, la certeza de una revelación. Descubre asombrado lo maravilloso de la inactividad. Por una vez, y en mucho tiempo, no corre frenético de un lado a otro. No apura el minuto, lo degusta. Reconoce la paz y la calma que le ha brindado su espera. Cuando entrega su tarjeta de embarque a la azafata, tras las horas de deleite, la mira a los ojos y, con una amplia y sincera sonrisa, le dice: Gracias.

Título del relato: De cómo las líneas aéreas retrasan sus vuelos para hacer más felices a sus clientes.

lunes 21 de mayo de 2007

Hoss-Intropia organiza su tradicional rastrillo. Esta vez tendrá lugar entre los días 23 y 26 de mayo de 2007 en la primera planta del parking del Hotel Puerta América de Madrid. La entrada al rastrillo para los tres días vale un euro. ¡Qué envidia las que vivis en Madrid!

jueves 17 de mayo de 2007


Lula no es precisamente una tienda de chollos, pero siempre se puede encontrar un complemento o una pieza espacial y por qué no, a buen precio. Tienen estas shopping bags de La Marelle editions por 15 euros monisimas. ¿Por qué no quitarle seriedad al bolso con una shopping bag que, además de tener un tamaño ideal, te dan un aire babydoll?

miércoles 28 de marzo de 2007


Vuelvo a casa por la noche y me calzo las zapatillas. Son de un color azul oscuro muy sufrido y tienen en la parte interior unos cuadritos rojos tipo escocés. Abiertas por detrás, solo hay empujar un poco el pie y ya están dentro. Aparto aliviada los tacones que he calzado todo el día: zapatos escotados de punta estrecha que me hacen ganar ocho ficticios centímetros por puro malabarismo suicida. Tras el funambulismo despiadado de todo un día, las zapatillas, al fin, me devuelven al suelo. Entonces, olvido el andar artificioso y travestido, y piso sobre pequeñas cámara de aire, como esas que llevan los jugadores de baloncesto para volar en un salto hasta la canasta. Y avanzo a saltitos por el pasillo, liviana, soy una pastora en una pradera cubierta de flores blancas. Se desvanece el agobio que traje a casa. Ya soy yo.

miércoles 21 de marzo de 2007

Empujo levemente el carrito para que continúe su avance, mientras mis ojos vagan entre filas de yogures. Paro un instante y finjo consultar un precio o una marca. Tirito un poco.

Continúo la marcha con la vista fija en el estante interminable. Vuelvo a tiritar. Atisbo a mi alrededor sospechando que la gente empieza a reparar en mis idas y venidas y me alejo azorada a otra sección del hipermercado. Deambulo entre fregonas y, cuando imagino que se habrá renovado la clientela en el territorio de los postres lácteos, planeo una nueva incursión.

Esta vez atrapo resuelta cuatro botes color verde menta que encuentro entre las ofertas. Avanzo un poco más, ojeando a izquierda y derecha, y me agencio decidida otro pack. Mucho más baratos, considero, pero... sin bifidus activo, advierto intrigada. Quizás merece la pena pagar un poco más en alimentación. Lo barato sale caro -me paraliza la frase de mi madre. Siento un escalofrío. Adelanto la mano desenvuelta hacia el Lcasei inmunitas, pero me desalienta su precio excesivo y disimulo al soltarlo fuera de su sitio. Desnatados, enriquecidos, azucarados, griegos, naturales, bios, líquidos, lactobacilus... ¡Necesito una brújula para recorrer el mundo del yogur moderno! Observo a los que me rodean, reconociendo entre la abundancia su postre favorito, satisfechos de encontrar, precisamente, lo que andaban buscando. Imito la expresión triunfante de sus caras mientras encesto en mi carrito un paquete sin mirarlo.

Victoriosa, al fin, acometo animosa otro largo pasillo desconocido. Al menos en este no hace tanto frío.